La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) aumentó a 75% la probabilidad de que El Niño alcance entre octubre y diciembre una intensidad sin precedentes desde 1950. El pronóstico, publicado el 10 de septiembre, llega cuando los organismos que vigilan el mar en la Región de Los Lagos ultiman sus planes de contingencia ante los dos fenómenos que históricamente han golpeado más la economía marina local: las mareas rojas y las mortandades de peces de cultivo.
Las condiciones que trae El Niño favorecen ambos eventos. Según el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP), el fenómeno eleva la temperatura superficial del océano y debilita la surgencia costera, el mecanismo que sube agua fría y rica en nutrientes desde el fondo. Eso cambia la disponibilidad de alimento y desplaza a las especies.
En ese escenario pueden proliferar las Floraciones Algales Nocivas. Algunas producen toxinas que se acumulan en los mariscos: el Veneno Paralizante (VPM), el Diarreico (VDM) y el Amnésico (VAM). Otras, como la pseudochattonella, se alojan en las branquias de los peces e impiden que respiren, causando mortandades masivas en la salmonicultura.
El riesgo no es teórico en esta zona. En agosto fueron decomisados 1.500 kilos de almejas extraídas de un área con marea roja en Quellón. El mismo mes, Sernapesca realizó un taller sobre algas nocivas con la industria que dejó en claro que el problema afecta no solo a las salmoneras.
La actualización de NOAA del 10 de septiembre elevó la probabilidad seis puntos en cuatro semanas. El comunicado que Sernapesca difundió el 15 de septiembre citaba datos del 13 de agosto, que indicaban 69% para el mismo trimestre. El boletín de diagnóstico del Climate Prediction Center de NOAA describe un fenómeno en fortalecimiento: anomalías de temperatura superficial del mar superiores a +3,0 °C en el Pacífico ecuatorial oriental e índice Niño-3.4 en +1,8 °C. Con esa base, la agencia estima más de 90% de probabilidad de un evento "muy fuerte".
Conviene aclarar que NOAA escribe sus pronósticos en estaciones del hemisferio norte. Cuando habla del otoño e invierno 2026-2027, acá corresponde a la primavera y verano que están comenzando.
El fenómeno ya venía anunciado. En abril se informó que El Niño traería un otoño seco y riesgo de heladas en la región. Lo que cambia ahora es la intensidad proyectada y el foco, que se traslada del campo al mar.
Sernapesca preside el Comité Interinstitucional de Contingencias Ambientales (CIICA), que reúne a Salud, Interior, Medio Ambiente, la Superintendencia del Medio Ambiente, Subpesca, Directemar y Senapred. Durante 2026 sesionó a nivel central y en las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes.
La Autoridad Marítima organizó un simulacro de mortalidad masiva en esas tres regiones para medir tiempos de respuesta y detectar áreas de mejora. Con la industria, el trabajo incluyó talleres con Intesal, SalmonChile y el Consejo del Salmón, mayores exigencias al traslado de peces y revisión de planes de acción empresariales.
"Hemos impulsado un completo plan de trabajo para mejorar la coordinación con otros organismos públicos, pero también instando a los agentes sectoriales a mejorar su respuesta frente a contingencias con planes especialmente diseñados para escenarios como mortalidades masivas de salmónidos o presencia de floraciones algales nocivas", señaló Soledad Tapia, directora nacional de Sernapesca.
Existen dos controles distintos que no deben confundirse. Sernapesca muestrea las áreas del Programa Sanitario de Moluscos Bivalvos para marisco destinado a la Unión Europea. Para consumo nacional, quien certifica en los desembarques es la Seremi de Salud, con el sello Libre de VPM.
La recomendación práctica para el verano no cambia: adquirir marisco en lugares donde pueda acreditarse su origen, y nunca extraerlo por cuenta propia en un área cerrada.