Un hombre de 59 años fue formalizado por abuso sexual contra una joven de 20 años en Coyhaique, lo que encendió las alertas en el gremio de taxis colectivos de la ciudad. El imputado operaba en el transporte informal y no pertenecía al Sindicato de Trabajadores Independientes del Volante, agrupación que utiliza el paradero ubicado en la esquina de Prat con Lautaro.
El caso reavivó una tensión de larga data entre los transportistas formalizados y los operadores piratas. Según estimaciones de la dirigencia del sindicato, cerca de 300 vehículos no autorizados transitan diariamente por la capital regional, mientras que en el paradero autorizado conviven actualmente 26 móviles regulados cuyos propietarios sostienen que la proliferación de servicios irregulares perjudica su trabajo y expone a los usuarios a situaciones de riesgo.
Celso Hernández, presidente del sindicato, explicó que la falta de unidades formales en ciertos horarios por traslados hacia sectores periféricos como Balmaceda o Puerto Aysén es aprovechada por los conductores no regulados para ocupar el espacio del paradero. "En nuestro trabajo a veces habemos varios taxis y otras veces, por la distancia y porque hay autos que van a Balmaceda o Puerto Aysén, queda el paradero sin taxis. Se llena de piratas. Uno llega de vuelta, hay dos o tres piratas y no los puedes sacar del paradero", sostuvo el dirigente.
Los 26 vehículos autorizados desembolsan sumas significativas a las arcas municipales para mantener el derecho de uso del paradero céntrico. Hernández detalló que los cobros trimestrales superan el millón de pesos. "Nosotros pagamos a la Municipalidad cada tres meses un millón y fracción, lo que no es menor. Nosotros al año más o menos pagamos cuatro y fracción", argumentó.
La competencia desleal no es el único problema que denuncia el gremio. Hernández advirtió que la utilización de dispositivos luminosos por parte de particulares confunde a la población, facilitando que los pasajeros aborden cualquier vehículo sin verificar si se trata de un servicio legalmente constituido. "Es lamentable ver que todos los vehículos particulares que se dedican a esta actividad ofrecen servicio de taxi con el letrero eléctrico de taxi. Tienen su letrerito prendido. La gente ve el letrero taxi y no se va a preocupar si es legal o ilegal, se va a subir porque dice taxi. Por eso pasan estas cosas", sostuvo.
Tras el hecho judicial registrado el pasado 1 de septiembre, la directiva del sindicato instó a la comunidad a preferir vehículos plenamente identificados para evitar exponerse a delitos e hizo un llamado a intensificar la fiscalización en la zona urbana.