El Centro Clínico y Comunitario de la Universidad Austral de Chile realizó una jornada de senderismo en Calbuco para celebrar cinco altas terapéuticas de usuarios que completaron sus procesos de recuperación. La actividad reunió a treinta usuarios y sus familias junto con profesionales del centro en una actividad que combinó recreación, encuentro comunitario y la conmemoración de estos logros.
Cuatro de las altas correspondieron a usuarios del Programa de Atención Integral General, mientras que una fue de una usuaria del PAI Mujeres. El Centro Clínico y Comunitario UACh decidió realizar estas altas en un contexto comunitario, en lugar del ámbito tradicional de atención, para que el cierre del proceso terapéutico se transformara en una celebración compartida con las personas que acompañaron a estos usuarios durante su recuperación.
Según el equipo del centro, cerrar un proceso terapéutico no significa únicamente terminar un tratamiento, sino reconocer el camino recorrido, los desafíos superados y las herramientas que cada persona logró construir. Por esa razón, la jornada buscó darle un sentido especial a este momento, permitiendo que las familias, los compañeros de programa y los profesionales participaran en la celebración conjunta.
El Centro Clínico y Comunitario UACh opera con un convenio con el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol, SENDA, en el marco del cual se desarrollan instancias como esta orientadas a fortalecer los procesos de recuperación.
La actividad también permitió demostrar la importancia de incorporar espacios comunitarios y al aire libre dentro de los procesos de rehabilitación. El equipo del centro señala que estas experiencias favorecen el bienestar integral, la participación, la vinculación con el entorno y el fortalecimiento de las redes de apoyo, elementos que forman parte fundamental de la recuperación.
La jornada, que se llevó a cabo con el paisaje de Calbuco como escenario, estuvo marcada por la emoción y la alegría. Entre caminatas, conversaciones y momentos compartidos, se convirtió en un espacio significativo tanto para los usuarios que alcanzaron el alta como para sus familias y el equipo profesional que los acompañó.
Para el Centro Clínico y Comunitario UACh, cada alta terapéutica representa una historia de esfuerzo y un nuevo comienzo. La decisión de compartir este momento con las familias y la comunidad constituye una forma de reconocer y celebrar el camino recorrido por quienes decidieron emprender un cambio profundo en sus vidas.