El municipio de Osorno licitó 146 medallas de oro para premiar a funcionarios que cumplan años de servicio, con un presupuesto de casi $77 millones. La adquisición generó cuestionamientos en el Concejo Municipal sobre el precio unitario y, principalmente, sobre si existe normativa interna que ampare este tipo de beneficios.

La licitación pública SECPLAN N°80/2026, formalizada el 14 de septiembre mediante decreto municipal, fue presentada por la Dirección de Recursos Humanos. El presupuesto estimado es de $76.900.000, lo que arroja un promedio de $526.700 por medalla. Cada pieza incluye argolla, valier y caja de terciopelo.

La compra se distribuye en dos años. Para 2025 se requieren 78 medallas en distintos pesos: siete de 2,5 gramos, 27 de 3,5, doce de 4,5 y 32 de 6,0 gramos. Para 2026, se contemplan 68 medallas: 24 de 2,5 gramos, 21 de 3,5, siete de 4,5 y 16 de 6,0 gramos. En total, las 146 medallas suman 619 gramos de oro.

La concejala Cecilia Ubilla planteó el tema en la sesión del Concejo Municipal del martes 15 de septiembre ante el alcalde Jaime Bertín. Su reclamo contiene dos dimensiones distintas: el precio y la fundamentación legal de la entrega.

Respecto al costo, dividiendo el presupuesto total entre los gramos de oro, resulta un valor aproximado de $124.000 por gramo. Aunque esa cifra está sobre el precio del oro puro, la comparación no es directa: el precio de la medalla incluye fabricación, grabado, argolla, valier y estuche, no solo el metal.

Lo que Ubilla solicitó fue que el municipio revisara y reevaluara la estimación antes de adjudicar en Mercado Público. Su preocupación central, sin embargo, fue de otra naturaleza.

La concejala advirtió que el decreto municipal no expresa una norma o reglamento interno que habilite entregar este tipo de beneficios. Pidió formalmente el pronunciamiento de la Dirección Jurídica y de la Unidad de Control del municipio.

Para sustentar su posición, citó criterios de la Contraloría General de la República derivados de una auditoría a la Municipalidad de Dalcahue. El organismo distinguió entre dos categorías: los alcaldes pueden entregar distinciones meramente honoríficas como diplomas, galvanos o medallas simbólicas; pero entregar bienes con valor comercial significativo puede constituir un beneficio económico indebido si no existe habilitación legal expresa.

En otras palabras, la discusión no es si corresponde reconocer a quienes llevan décadas trabajando, sino si ese reconocimiento puede tener un valor patrimonial convertible sin una norma que lo autorice.

Este no es el único gasto municipal que el Concejo ha escrutado recientemente. Ubilla mencionó como antecedentes la reparación de la pileta de la Plaza de Armas y la compra de cortinas para el salón municipal. La reparación de la pileta fue adjudicada por $449.854.954 con recursos municipales y no fue unánime en el Concejo.

Por ahora, la licitación de medallas no está adjudicada. Lo que existe es un llamado con presupuesto estimado y una solicitud formal de revisión presentada en el Concejo. El paso siguiente será el pronunciamiento de las unidades Jurídica y de Control de la Municipalidad de Osorno.