En Puerto Octay, 237 familias recibieron este viernes las llaves de sus casas en la Villa Esperanza, un conjunto habitacional del Ministerio de Vivienda que significó una inversión de más de $12 mil millones. Los beneficiarios pertenecen a los comités Esperanza 1 y 2, que esperaban este momento durante más de 15 años.
Para muchos de ellos, la entrega representa el final de una espera prolongada. Claudia Ponce Rivas, vecina beneficiada, describió el proceso como «años de sacrificio» y mencionó que «hubo mucha gente que quedó en el camino». Maricel Rosenfeld, presidenta de uno de los comités, recordó a quienes fallecieron sin ver cumplido el sueño de la vivienda propia: «Se les cumplió el sueño a las personas que ya no están, y sus familias van a tener su casita».
El conjunto habitacional contempla viviendas de diferentes tamaños. Hay casas básicas de 44,57 metros cuadrados y viviendas de 54,17 metros cuadrados diseñadas para familias numerosas. Además, se construyeron nueve casas especialmente pensadas para personas con movilidad reducida. El proyecto incluye sedes sociales, juegos infantiles y áreas verdes, junto con la urbanización completa del terreno.
Las obras de la Villa Esperanza partieron durante 2024 y estuvieron a cargo de la Constructora Bedecarratz.
El seremi de Vivienda, Mario Marchant, indicó que el ministerio trabaja actualmente con las familias y el municipio en un futuro ecobarrio en la misma comuna, aunque no entregó fechas ni cifras sobre ese proyecto. Marchant enfatizó que la política habitacional del ministerio no se concentra únicamente en grandes ciudades, sino también en localidades más pequeñas como Puerto Octay.
El delegado presidencial regional, Cristian Palma, reconoció que Villa Esperanza es un proyecto de «arrastre» que venía gestionándose desde administraciones anteriores. En esa línea, planteó como meta del Gobierno «un país de propietarios, no de arrendatarios».
Puerto Octay es una localidad ubicada al norte de Frutillar, en la ribera del lago Llanquihue.