La Corte Suprema rechazó el recurso que dos transportistas de Osorno habían presentado contra la licitación del nuevo sistema de transporte urbano de la comuna. Con esa decisión queda firme el fallo previo de la Corte de Apelaciones de Valdivia y se despeja uno de los cuestionamientos judiciales que pesaban sobre el plan de electromovilidad que prepara la ciudad.

Los dos propietarios de microbuses de las líneas 1 y 2, integrantes de una asociación gremial, habían quedado fuera del proceso licitatorio. Presentaron un amparo económico contra el Ministerio de Transportes, la Subsecretaría y la Seremi de Los Lagos, pidiendo anular el concurso. Su argumento era que habían invertido y renovado su flota siguiendo las políticas de modernización del Estado y, a pesar de eso, resultaron excluidos de la convocatoria.

En su presentación, los transportistas alegaron que el perímetro de exclusión bajo el cual operaban tenía carácter temporal y que su continuidad dependía de una decisión administrativa. Agregaron que las bases del concurso permitían participar con buses diésel de hasta cinco años de antigüedad, opción que, según precisaron, ningún oferente terminó usando. También sostenían que los programas de renovación de flota corren por separado de los procesos de licitación.

La Corte de Apelaciones de Valdivia concluyó que no hubo actuación ilegal ni arbitraria en el proceso. En su sentencia recordó que el transporte público es una actividad regulada, donde la selección de operadores debe ajustarse a las bases establecidas, a la libre concurrencia y a la igualdad entre participantes. El tribunal agregó un punto central en su análisis: los transportistas conocían el carácter transitorio del régimen bajo el cual operaban y no podían exigir preferencias por inversiones hechas en el marco de programas estatales.

La Corte Suprema aprobó íntegramente esa sentencia de Valdivia, dejando el fallo en firme.

El impacto inmediato del rechazo es limitado en términos de calendario. La sentencia no acelera la llegada de los buses eléctricos ni modifica los recorridos previstos. Lo que hace es sacar del camino un riesgo judicial importante: si el recurso hubiera sido acogido, podría haber obligado a repetir el concurso completo y desplazar todo el calendario de implementación.

Lo que sí queda establecido es el costo para los operadores históricos. Quienes venían trabajando bajo el perímetro de exclusión y no ingresaron a la licitación quedarán fuera del nuevo sistema de transporte, con las inversiones ya realizadas.

Según informaciones previas, los buses eléctricos de Osorno llegarían a fines de 2027, luego de completar el trámite en Contraloría bajo el estándar Red.