Nuevos focos de influenza aviar de alta patogenicidad fueron confirmados en aves de traspatio en Calbuco y Quellón, las dos comunas más afectadas de Los Lagos en las últimas semanas. El hallazgo llevó al Servicio Agrícola y Ganadero a reforzar la vigilancia sanitaria en las provincias de Llanquihue y Chiloé, donde el riesgo de propagación es mayor por la cercanía al borde costero.

Francisco Briones, director regional del SAG, explicó que ambos focos presentan una vinculación epidemiológica con sectores cercanos al mar. En esas zonas, las aves domésticas tienen mayor riesgo de entrar en contacto con aves silvestres, particularmente con especies acuáticas migratorias y costeras, que son el principal vector de circulación del virus.

A pesar de estos nuevos casos, Chile mantiene su condición sanitaria de país libre de influenza aviar en aves de corral comerciales. El virus no ha llegado a las explotaciones avícolas de escala industrial. Sin embargo, la amenaza persiste para la avicultura familiar y de traspatio, donde las medidas de bioseguridad son más difíciles de implementar.

Los equipos del SAG realizan inspecciones en las zonas afectadas, evalúan las medidas de bioseguridad de los criaderos pequeños y toman muestras para análisis. El seremi de Agricultura de Los Lagos, Francisco Cárcamo, destacó la importancia de que la comunidad participe activamente en la detección temprana de casos.

El SAG ha definido un conjunto de recomendaciones para quienes crían aves en sus casas. Estas incluyen mantener a las aves en gallineros cerrados, impedir cualquier contacto con fauna silvestre, desinfectar regularmente los utensilios, usar calzado exclusivo para ingresar a los corrales y aislar durante 14 días a las aves nuevas que se incorporen al corral.

La autoridad agrícola también pidió a los criadores que reporten de inmediato cualquier caso de mortalidad repentina, signos de enfermedad en las aves o una caída abrupta en la postura de huevos. Asimismo, recomendó evitar manipular aves enfermas o muertas sin protección, para reducir el riesgo de contagio a las personas.