Tannia Sporman hizo historia en el Campeonato Mundial de Wingsuit celebrado en Estados Unidos entre el 9 y el 14 de octubre. La paracaidista puertovarina de 36 años se convirtió en la primera representante femenina sudamericana en participar de este certamen, donde compitió contra países referentes en la disciplina como Estados Unidos, Francia, Canadá y Polonia. En el proceso, estableció tres récords sudamericanos en distintas categorías de competencia.

Sporman participó en la modalidad de Performance, que consta de nueve saltos desde un avión. Los competidores vuelan dentro de una ventana competitiva que se abre entre los 2.500 y 1.500 metros de altitud, y son medidos mediante GPS de alta precisión en tres categorías: velocidad, distancia y tiempo de vuelo.

En sus primeros intentos, la deportista registró una velocidad de 213 km/h, recorrió una distancia de 2.687 metros y se mantuvo 63,5 segundos en el aire. Sin embargo, en el último día de competencia batió sus propios números: alcanzó 234,7 km/h, voló 2.807 metros y permaneció 68,1 segundos en el aire durante su ciclo de vuelo.

Lo notable del desempeño es que Sporman logró estos resultados en condiciones de desventaja respecto a sus competidores internacionales. Hace poco más de un mes sufrió una fractura de coxis durante un entrenamiento, lesión de la que aún no se ha recuperado completamente. Para competir, utiliza protectores especiales y pantalones acolchados durante los aterrizajes, aunque asegura no sentir dolor al moverse excepto cuando está sentada.

Además, la paracaidista compite con trajes diseñados para otras disciplinas de wingsuit porque no cuenta con presupuesto para adquirir equipamiento especializado de competencia. Sus rivales de Europa y América del Norte tienen acceso a patrocinios significativos, financiamiento de marcas, trajes nuevos y más de mil saltos de entrenamiento previos.

Sporman, quien trabaja como enfermera en el área pre-hospitalaria y como docente de la Escuela de Enfermería de la Universidad Austral de Chile sede Puerto Montt, autogestiona su participación en estos certámenes. Su asistencia al mundial fue posible gracias a recursos propios y a una rifa que le permitió recaudar 1,2 millones de pesos. No recibió apoyo económico del Estado ni del municipio de Puerto Varas.

A pesar de los obstáculos, Sporman ya se proyecta compitiendo nuevamente en el Mundial de Wingsuit del próximo año, que se desarrollará en agosto. Su objetivo es llegar con un traje especializado en su disciplina y entrenar en túneles de viento vertical, simuladores de paracaidismo que permiten experimentar la caída libre en entornos seguros y controlados. Sin embargo, reconoce que el costo de esta preparación es alto.

Por eso la paracaidista, conocida como "la Enfermera Ardilla", hizo un llamado al sector privado de la región de Los Lagos solicitando apoyo para continuar su desarrollo deportivo y abogando por el fomento de disciplinas extremas a nivel local.