Francia vivió el sábado 17 de octubre una de sus jornadas de protesta más violentas de los últimos años. Unas 550.000 personas marcharon en todo el país, según el Ministerio del Interior, y más de 800.000 según el sindicato CGT. En París, las autoridades contaron 110.000 manifestantes.

Las marchas, contra el alto costo de la vida y las malas condiciones de las escuelas, terminaron en enfrentamientos con la policía, saqueos e incendios en varias ciudades.

De un liceo a todo el país

El movimiento nació a mediados de septiembre en un liceo de Créteil, en las afueras de París, donde los estudiantes reclamaron por edificios deteriorados, salas sobrepobladas y falta de profesores. Las protestas estudiantiles se extendieron durante semanas, con una gran marcha nacional el 6 de octubre.

Para el sábado 17 se sumaron los chalecos amarillos, el movimiento que en 2018 nació contra el alza del diésel, junto a la CGT, enfermeras, abogados, bomberos, padres y profesores. "El precio del combustible es demasiado alto", resumió una manifestante de 19 años a France 24.

Dónde golpeó

  • París: el alcalde Emmanuel Grégoire dijo que calles enteras quedaron "devastadas". Los manifestantes ingresaron al ayuntamiento del distrito 10, y los disturbios llegaron a unos 400 metros del Palacio del Elíseo, según Le Parisien.
  • Limoges: el ayuntamiento, de 143 años, quedó casi destruido por un incendio provocado. El prefecto Maurice Barate habló de una "catástrofe para el patrimonio".
  • Marsella: el ayuntamiento fue asaltado y hubo saqueos.
  • Lyon: se incendió una oficina de turismo.
  • Saint-Étienne: un manifestante de 17 años perdió una mano por lo que parecía una granada antidisturbios. La policía de asuntos internos investiga.
  • Burdeos: también se registraron saqueos.

El balance

Las cifras de detenidos fueron subiendo durante el fin de semana. El primer ministro Sébastien Lecornu habló de 1.200, y balances posteriores informados por CBS News elevaron el número a más de 1.800, 855 de ellos en la región de París. Más de 500 policías, gendarmes y bomberos resultaron heridos.

Un manifestante murió por un infarto al norte de París. La fiscalía investiga las circunstancias.

La respuesta del gobierno

Tras una reunión de emergencia, el presidente Emmanuel Macron habló al país. Atribuyó la violencia a "elementos insurreccionales" de la extrema izquierda radical y a delincuentes, y advirtió: "Quienes saquearon deberán pagar los daños". El ministro del Interior, Laurent Nuñez, defendió que "el derecho a protestar es un derecho fundamental", pero condenó los saqueos.

La crisis llega a seis meses de las elecciones presidenciales de la primavera de 2027, en las que se elegirá al sucesor de Macron, y los distintos sectores políticos ya se culpan mutuamente por lo ocurrido.

Fotos: Jules*, marchas de octubre de 2026 en París (Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0). Mapa: Esri World Imagery.

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