El Concejo Municipal de Puerto Varas aprobó de manera unánime una subvención extraordinaria de $30 millones para Puerto Varas Basket durante la sesión del miércoles 21 de octubre. Los recursos están destinados a cubrir los gastos operacionales del equipo durante el cierre de la temporada 2026, en medio de una compleja situación financiera que atraviesa el club lacustre.

Según se detalló en la asamblea, el dinero será utilizado para pagar las remuneraciones del cuerpo técnico (entrenador, preparación física y kinesiología), gastos de movilización, estadía y alojamiento, además de la renovación de la indumentaria deportiva oficial. Estos fondos permitirán que Puerto Varas Basket continúe participando en el Torneo de Clausura 2026 de la Liga Nacional de Básquetbol, que finaliza en diciembre.

De acuerdo con lo expuesto en el concejo, la tramitación completa para la transferencia de los recursos tiene un tiempo promedio de entre tres semanas y un mes. Si el proceso se inicia de manera inmediata, se estima que el equipo estaría recibiendo los fondos aproximadamente el 21 de noviembre, considerando que el plazo máximo de tramitación es de 30 días.

El alcalde Tomás Gárate explicó previo a la votación que la aprobación de la subvención responde a un análisis de más largo plazo. "Estos proyectos no se apoyan en base a un resultado particular, sino que se hace en base a un proyecto deportivo que trasciende los resultados circunstanciales", declaró.

Un presente deportivo complicado

La situación deportiva del club no es favorable. Puerto Varas Basket se encuentra en la última posición del Big 8 (los ocho mejores equipos de la temporada a nivel nacional), aunque tiene asegurada su permanencia en primera división. El equipo acumula nueve derrotas y una sola victoria en la presente postemporada, tras concatenar una racha de cuatro derrotas consecutivas.

La más reciente fue un estrepitoso tropiezo ante CD Valdivia en el Gimnasio Fiscal, donde los lacustres cayeron por 61-103. Este resultado contrasta con el desempeño de temporadas anteriores, cuando el equipo llegó a las finales de la Conferencia Sur y Supercopa.

Damián Gamarra, director técnico del club, atribuyó el bajo rendimiento a dos factores principales: la situación financiera del club y problemas en la gestión de la última ventana de fichajes. El entrenador señaló que los refuerzos contratados no estuvieron a la altura de las expectativas.

Gamarra destacó que una de las principales bajas fue la partida del estadounidense Bakir Cleveland, quien no pudo ser retenido por "temas de dinero". Además, mencionó que el fichaje del canadiense Elijah Ifejeh salió mal desde el inicio, ya que el jugador llegó lesionado con ambos tobillos comprometidos y tuvo que ser apartado del equipo tras una semana desde su arribo.

Otra apuesta fallida fue la del estadounidense sub 23 Jaheim Lewis, quien "no se pudo adaptar a la dinámica grupal, ni tampoco pudo mejorar en las cuestiones tácticas que trabajamos y que el equipo necesitaba", según indicó el entrenador. El jugador fue apartado del club hace pocos días. A esto se sumó el argentino Valentino Ayala, quien decidió continuar su carrera en otro club tras no contar con minutos en el inicio del campeonato.

"Cuando las cosas salen mal creo que hay responsabilidades compartidas y un poco de mala fortuna con los extranjeros, como a veces sucede. Al ser jugadores de bajo presupuesto, se corre el riesgo de que venga y la rompa, o que venga y no cumpla las expectativas. Claramente, cuanto menos dinero, hay más riesgos de que salga mal", concluyó el entrenador.

El próximo desafío deportivo del club se llevará a cabo este sábado 24 de octubre, cuando viaje hasta Los Ríos para medirse nuevamente ante CD Valdivia en calidad de visita. El partido será a las 20:30 horas y será transmitido por las pantallas de CDO+.