La comunidad indígena Coihuín de Compu, ubicada en Chiloé, completó la plantación de 16.660 árboles nativos en 75 hectáreas degradadas por incendios y tala forestal. El proyecto, impulsado por CONAF con asesoría técnica de la FAO, es la primera fase de una iniciativa más ambiciosa que contempla recuperar 780 hectáreas adicionales de bosque dañado en la región.
En terrenos que durante décadas sufrieron explotación forestal e incendios, hoy crecen especies nativas del sur como coihue, canelo, luma, meli, arrayán y tineo. Estas plantas se establecieron en núcleos de restauración diseñados específicamente según las condiciones de cada sector, con apoyo de fotogrametría con drones.
Fernando Gebhard, director regional de CONAF Los Lagos, señaló que la iniciativa se propone continuar con la recuperación forestal. "Vamos por más, vamos por 780 hectáreas también de recuperación de este bosque, que ha sido dañado en el tiempo, ya sea por incendios forestales, pero también por cortas ilegales", explicó.
Desafíos del terreno
El proceso de restauración enfrentó obstáculos geográficos significativos. En varios sectores, el suelo es delgado y contiene fierrillo, una capa impermeable típica de los suelos ñadi que acumula agua e impide que crezcan las raíces. Fue necesario preparar el terreno para mejorar el drenaje. Además, se construyeron 8.046 metros de cercos en cinco sectores diferentes para proteger las plantas del ganado que paste en los alrededores.
Participación comunitaria como base
Un factor determinante en el éxito del proyecto fue la participación activa de la comunidad desde el inicio. Diez integrantes de Coihuín de Compu trabajaron en las faenas durante los 196 días de ejecución. El proceso incluyó consentimiento libre, previo e informado, mapeos participativos y presentaciones en asambleas comunitarias.
Pablo Inaicheo Guenteo, lonko de Coihuín de Compu, destacó cómo se priorizó la transferencia de conocimiento. "Se pidió a la empresa contratista que la mano de obra se hiciera con gente de la comunidad y la plantación, con las mujeres. Entonces quedan con el conocimiento y capacidades para otros proyectos", señaló.
Financiamiento y marco político
El proyecto comenzó en 2024 como parte de la Estrategia Nacional de Cambio Climático y Recursos Vegetacionales, a través de la iniciativa +Bosques, financiada por el Fondo Verde para el Clima con asesoría técnica de la FAO.
La recuperación forestal cobra particular relevancia en Chiloé debido a los antecedentes de explotación irregular del bosque nativo. En abril de este año, CONAF solicitó el embargo de bienes por una multa de 22.450 millones de pesos contra una empresa por corta ilegal de bosque en la región, en lo que fue descrito como un proceso sancionatorio histórico.

