Un minibús municipal que trasladaba a estudiantes de Frutillar al Liceo Benjamín Muñoz Gamero de Puerto Octay colisionó por alcance contra un camión tolva en la mañana del viernes 6 de noviembre en el sector de Quilanto. El impacto dejó múltiples lesionados, entre ellos dos personas con fractura de clavícula. Cuatro víctimas fueron trasladadas al Hospital de Puerto Montt y el resto atendido en centros asistenciales locales. No hubo fallecidos.
El vehículo transportaba a más de 20 estudiantes. La colisión fue de tal magnitud que destruyó la parte frontal del minibús. Según Ricardo Quezada, director del Hospital de Puerto Montt, las cuatro pacientes con lesiones más graves fueron dadas de alta durante la tarde del mismo viernes.
El minibús municipal comenzó a operar hace tres meses, en julio, como respuesta a una demanda de los apoderados. El Liceo Benjamín Muñoz Gamero había cancelado el financiamiento del transporte particular que usaban los alumnos frutillarinos, lo que generó preocupación entre las familias. Estos llevaron a cabo una manifestación pacífica en la ciudad exigiendo una solución al problema del traslado.
El Concejo Municipal de Frutillar acogió el caso en sesión extraordinaria y aprobó por unanimidad un convenio transitorio que destinó un minibús municipal para el transporte escolar mientras el Estado resuelve la situación de forma permanente. Esta disposición fue necesaria porque el transporte público convencional no opera en el horario de ingreso a clases hacia Puerto Octay.
Tras el accidente, Marco Barría, vocero de los apoderados de los estudiantes que asisten al liceo octayino, exoneró de responsabilidad al municipio. A través de una publicación en la cuenta de Instagram de la Municipalidad de Frutillar, Barría señaló que la casa edilicia "no tiene la culpa" del incidente y pidió no "politizar el tema". El apoderado también expresó preocupación por el estado de los menores, el chofer y el acompañante del vehículo, y caracterizó el apoyo municipal como "un favor" hacia la comunidad educativa.

